Posts etiquetados ‘Piratería’


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Estaba buscando unos asuntos en Internet, cuando me topé con esta información que ya tiene mucho tiempo en la red, sin embargo la considero extremadamente necesaria para todo aquel que tenga una empresa y que se enfrente a los típicos problemas de las licencias del software, la actualización de equipos y la piratería.

Pues bien, estaba leyendo unos artículos de León Felipe Sánchez (@lion05 en Twitter) y uno de ellos se llama “¿Qué hacer si te visita la BSA?”, para todos aquellos que no lo sepan (yo tampoco lo sabía hasta que leí el artículo), la BSA es la “Business Software Alliance” o en castellano, la “Alianza de Software de Negocios” y es una organización que agrupa y defiende los intereses de algunas de las compañías más importantes en cuanto a desarrollo de software, sólo por mencionarles algunos nombres, en esta alianza se encuentran Microsoft, Apple, Adobe, CISCO, Dell, HP, IBM, entre muchas otras.

El asunto es que la BSA al defender los intereses de estas compañías funciona como una especie de “policía del software” entonces si un individuo llega a tu empresa de parte de la BSA y encuentra “irregularidades” (software pirata se me hace el caso más común) pueden ejercer ciertas medidas que van desde invitarte a cursos y talleres para la regularización de tus equipos, hasta “ir de chismosos” con el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) para que ellos tomen acciones legales en tu contra.

Ahora bien, ojalá viviéramos en el mundo feliz en el que estos individuos de la BSA, hicieran bien su trabajo y fueran éticos, sin embargo por el desconocimiento de parte de las empresas de la existencia de la BSA y de lo que pueden hacer, muchas veces los de la BSA abusan de la ignorancia y se atribuyen acciones que no deberían tener, es por ello que León Felipe Sánchez, como buen abogado, nos ayuda y nos dice en ese artículo qué es lo que la BSA puede hacer y qué es lo que no, además de darnos unas recomendaciones para evitar abusos de parte de esta organización, a continuación les dejo parte de ese post:

Mito 1.-La BSA es una autoridad.

Falso. La BSA NO es una autoridad. Como le mencioné, es una organización que agrupa a varias empresas fabricantes de software pero, contrario a lo que les gusta hacer creer a la gente, ellos no son ninguna autoridad.

Mito 2.- La BSA me puede multar.

Falso. La BSA, al NO ser autoridad, no te puede sancionar de ninguna forma. Eso no quiere decir que no puedan intentar alguna acción en tu contra si efectivamente se demuestra que estás cometiendo alguna infracción o delito en contra de sus representados.

Mito 3.- La BSA puede entrar a mi negocio, inspeccionar mis máquinas y clausurarme o confiscar mis equipos.

Falso. La única forma en que pueden entrar a tu oficina es con una orden judicial en donde se exprese con toda precisión el lugar que ha de catearse y los objetos que se buscan.

Mito 4.- La BSA me puede pedir informes sobre las licencias del software de mi empresa.

Falso. Sentirte obligado a proporcionar información sobre las licencias del software de tu empresa a la BSA es tanto como sentirte obligado a entregarle información de tu contabilidad a cualquier persona que se le ocurra pedirte dicha información. De hecho, el solicitar información con tono “obligatorio” es una táctica común que utiliza la BSA para construir su caso en contra de tu empresa. Por ejemplo, utilizan los diferentes canales como los programas de actualización de software de diferentes empresas para solicitar información como la razón social de tu empresa, de las empresas filiales en su caso, tamaño de la empresa, número de computadoras, programas que se utilizan, versiones, etc. luego, esa información la utilizan para que el inspector del IMPI vaya a tu empresa con una orden de visita de inspección y continuar recabando datos que luego podrán utilizar en tu contra. Así que cuidado con la información que proporcionas en este rubro y sobre todo fíjate a quién y porque se la estás proporcionando. A veces quien se presenta como tu “amigo” que quiere apoyarte para estar al día en tecnología es, en verdad, el enemigo que está viendo como obtiene tu información.

¿Qué hacer en caso de que se presente en tu oficina un representante de la BSA?

  1. Solicitarle que se identifique.
  2. Corroborar con la BSA que efectivamente sea una persona acreditada por dicha organización.
  3. Solicitar que exhiba su poder en original o copia certificada. OJO en este poder debe de otorgar facultades cada una de las empresas fabricantes de software para que sea válido. Empresa que no otorgue el poder, es empresa que no está representada. Así, si nos presentan un poder otorgado por una sola empresa, entonces las demás no estarán representadas.
  4. Solicitar el catálogo de todas y cada una de las obras cuya titularidad corresponde a las empresas que integran la BSA para verificar de que programas estamos hablando.
  5. Si no cuenta con una orden judicial, dar las gracias y no proporcionar mayor información.
  6. Si el requerimiento se hace por escrito expedido por la BSA o algún despacho de abogados, está en ti valorar si proporcionas o no la información, sin embargo, si no es un requerimiento judicial, NO estás obligado a proporcionar ninguna información aunque te la soliciten por escrito y te digan que tienes 5 días para responder o te caerá la maldición de Kalimán si no respondes.

Ahora bien, porqué consideré importante este post, pues bien, hace no mucho en este blog, les hablé sobre una noticia que leí en el Reforma, en la que según un estudio, cerca del 60% de las empresas en México usaban software pirata, esto es algo muy preocupante y no porque me ponga del lado de “las pobres empresas que pierden millones de dólares al año por concepto de piratería” (lo cual no es necesariamente cierto) sino que lo digo por los problemas que puede acarrear tener software “pirata” en una empresa.

Entiendo que estemos en un periodo de crisis en el que hay que optimizar recursos (tanto en la Administración Pública como en la privada) pero optimizar no siempre significa recortar personal y reducir gastos, significa saber aprovechar lo que tenemos y en la medida de lo posible, adoptar nuevas medidas para hacer (con lo que tenemos) más, mucho más, esto es algo que no han entendido ni nuestro Gobierno, ni las empresas mexicanas, siempre buscan ahorrarse unos cuantos pesos en lugar de investigar bien cuáles son las opciones que tienen.

Como les decía hay varios problemas que involucran el uso de software pirata, el primero (y que nos quieren hacer creer que es lo más grave) es la violación de las licencias.

Aquí en repetidas ocasiones he dicho que si bien no apoyo nada al software privativo, reconozco que el software pirata sí es un delito, al fin y al cabo estamos violando un documento legal que se supone que aceptamos al instalar determinado software qué se cumplan o no las cláusulas, que leamos o no las licencias, eso es problema tanto de las autoridades en el primer caso como nuestra en el segundo, yo he dicho aquí que es grave que no le prestemos atención a las licencias del software, es cómo si nos venden una casa y no leemos el contrato, yo creo que poco serían tan aventurados ¿no?, ¿entonces porqué no somos igual de precavidos en el caso del software?

El segundo problema con el software pirata (y aquí sí creo que es la parte grave) es la que tiene que ver con la estabilidad, al no haber garantía sobre el producto que compramos, este puede ser suceptible a fallos imprevistos que pueden comprometer seriamente nuestra información. Tal vez en el caso de nuestras computadoras personales no sea tan grave perder algo de nuestra información, pero en el caso de una empresa o en el caso de una dependencia gubernamental sí puede ser muy grave.

Aunado a esto vienen los problemas de la seguridad, al no estar actualizado, el software pirata puede ser más propenso a ataques de crackers y de virus mal intencionados, además de que también desde la venta del producto, nosotros no tenemos la garantía de que nuestro “proveedor pirata” no nos esté vendiendo cosas de más, es decir, ¿quién nos garantiza que no le agregaron algún programa para rastreo de contraseñas o para robo de información? Hay que tener cuidado.

Ahora bien todo este choro no serviría de nada sin un consejo parroquial y obviamente por el carácter de este blog, la recomendación obvia sería: USEN SOFTWARE LIBRE.

Las razones son muchas, pero para el caso que hoy nos atañe:

  • No existe la piratería, esto se debe a que gracias a las libertades que nos otorga este tipo de software, compartir, modificar o copiar no son vistos como delitos, sino que son vistos como elementos necesarios para la evolución del software y para el mejoramiento de la experiencia con el usuario y por ende con la comunidad, es por ello que los conceptos de “original” y “copia” no existen, por lo tanto tampoco existe la piratería.
  • Generalmente son sistemas más seguros, no me voy a meter en cuestiones técnicas que la verdad ni manejo) pero para ponerlo simple, la mayoría de los virus están hechos para la arquitectura de los sistemas operativos de Microsoft, por lo que al “entrar” en una arquitectura diferente (como lo es la de los entornos GNU/Linux o Free BSD, por mencionar los más conocidos) los virus simplemente “no funcionan”.
  • Otro aspecto a resaltar en cuanto a seguridad es que al tener una comunidad de desarrolladores en todo el planeta, los programas de software libre se someten a más revisiones y cuándo se encuentra algún error (“bug”), rápidamente es identificado y resuelto por la comunidad o por la empresa desarrolladora.
  • En cuanto a costos, éstos se reducen dramáticamente frente a los costos del software propietario o privativo, esto no quiere decir que se reduzcan a cero (aunque hay casos en los que sí pasa).

En resumen, el software libre nos ofrece una alternativa poderosa, económica (en la mayoría de los casos), segura y sin riesgos de piratería, por lo que mi consejo en caso de que llegue la BSA y ustedes tengan software libre es que los manden muy muy lejos (por no decir otra cosa jaja).

Saludos.


Compartir y “Piratear”

El Lunes comencé con una “miniserie” de posts en los cuales tuve un ataque de pura verborrea, este ejercicio surgió como parte de una posible exposición de mi tema de tesis en una clase, sin embargo como expuse en ese momento, nunca se dio pero tampoco nunca preparé nada para exponer, por lo que decidí escribir como si hubiera dado dicha clase.

En el primer post, hablé un poco del contexto en el que vivimos en el que cada vez más vemos regulaciones que atentan contra la neutralidad de la red y la libertad en cuanto a la difusión de conocimiento, el martes hablé sobre cómo nos afectan en la vida diaria estas “configuraciones” legales y lo que implican para un modelo de desarrollo basado en la apropiación del conocimiento, principalmente en la rama del desarrollo tecnológico.

Hoy si no me da un ataque similar, espero poder concluir y les hablaré sobre cómo compartir está siendo criminalizado con el argumento de la violación a los derechos de autor y la propiedad intelectual, con la figura de la piratería.

Antes que nada yo invito a cualquiera de ustedes a que busque en un diccionario la palabra pirata, ahora bien, según el “Diccionario de la Lengua Española” de Larousse (es el que tengo a la mano), un pirata es:

“Adj. Clandestino, Ilegal; s.m. y f. Persona que se dedica a asaltar y robar barcos en el mar; FAM. Piratear, piratería, pirático.”

Abajito de la definición de pirata, podemos encontrar la definición de piratear que es:

“v. intr. Robar embarcaciones”

Entonces si seguimos esta lógica la piratería (o sea el acto de piratear) es la forma de vida de un pirata, yo no veo la relación entre un pirata y alguien que copia un archivo (sea cual sea, de texto, de audio, de vídeo, etc.).

Pero bueno ese no es el problema (a pesar de que la tergiversación del lenguaje no es cosa sin importancia), el problema con esa “desconceptualización” es que hoy lo que conocemos como piratería sea entendido lo mismo el vendedor de películas en Tepito y el que ofrece discos en el metro, que nosotros que desde nuestras casas bajamos discos y películas, entonces cuál es la diferencia, pues simple y llanamente el lucro.

Yo estoy a favor de toda campaña en contra de la “piratería” (entendiéndola como el acto de lucrar con contenidos protegidos con derechos de autor, copyright o como se les quiera llamar) pues en efecto es un delito y no beneficia a los autores y creadores, además de que en muchas ocasiones las redes de piratería son un brazo “medio legal” generador de recursos para otras ramas de la delincuencia, por ejemplo el narcotráfico.

Ahora bien yo creo que todos entendemos que el asunto de la “economía informal” no es algo sencillo, sobre todo en países como el nuestro en el que las oportunidades (buenas) de empleo (y miren que tengo 23 años y estoy por terminar mi carrera) son nulas y además esto también es reflejo de la incompetencia de las autoridades para brindar una verdadera seguridad social, hay que entender que el ambulantaje no es algo voluntario, es decir, los vendedores que vemos en las calles, el transporte público y en prácticamente cualquier lugar, no están ahí realmente por que quieran sino porque no les queda de otra.

Pero volviendo al tema la piratería, en sí, es un delito, pero ¿Qué hay de nosotros? Quienes bajamos discos, fotos, vídeos, documentos, etc. pero que los usamos o con fines distintos al lucro (pueden ser educativos, recreativos, o por el simple hecho de querer compartir), ¿también somos criminales?

Hace ya algún tiempo, escribí una entrada en la cual daba mi opinión sobre la Ley Sinde, esa entrada fue en particular polémica porque algunas personas que comentaban, estaban totalmente a favor de la Ley Sinde y prácticamente decían que se había acabado la era en la cual “la llave del grifo gratuito, estaba siempre abierta”.

Yo creo que las implicaciones de este tipo de leyes van más allá del mero hecho de cobrar o no por los contenidos en Internet, en lo personal creo que este tipo de leyes presentan como su cara “buena” la defensa de los derechos de autor, pero la verdadera cara, tiene que ver más con la defensa de intereses de las grandes industrias y sus ganancias y con mayor control (sea gubernamental o empresarial) para con los usuarios y/o ciudadanos.

Ahora bien, supongamos que esta opinión personal es errónea, supongamos por un momento que en realidad busca defender los derechos de autor, yo preguntaría quién es el titular de los derechos de autor en la mayoría de los casos, ¿los autores? No, la verdad es que los verdaderos titulares muchas veces son las editoriales (en el caso de libros), las disqueras (en el caso de la industria musical), los estudios (en el caso de la fotografía), etc. Las ganancias que reciben “Los autores originales” en muchos casos no provienen de la venta directa de sus obras por parte de “La Industria” sino de presentaciones, conciertos, muestras, exposiciones, etc.

Por otra parte analicemos a detalle qué pasa con los costos de los productos.

Volvamos a una época anterior a la de la computación actual, imaginemos la industria editorial, en esencia un libro tiene dos partes productivas, por un lado está la parte “creativa” (las ideas), pero por otra parte está la producción del libro, es decir la parte física (las hojas, la portada, el pegamento para las hojas, la tinta, etc.) estas dos partes eran fundamentales y una no “servía” sin la otra, es decir, las ideas no se difundían pero tampoco un libro en blanco servía de mucho.

¿Qué fue lo que pasó? Pues que avanzó la tecnología y cómo nos dice la teoría clásica de la economía, la tecnología ayuda a una mejor producción y a la reducción de costos, cuando surge la imprenta se alcanzan niveles de producción nunca antes vistos y además propició que bajaran los costos (no es lo mismo escribir un libro a mano varias veces, que hacerlo con una imprenta), este avance fue gracias y no a pesar de la tecnología.

Ahora volvamos a nuestra era, la pregunta es ¿necesitamos a las editoriales? (yo creo que para la parte productiva ya no) porque ahora no necesitamos una imprenta para difundir nuestras ideas, no necesitamos la parte física para poder escribir y en ese sentido los costos de producción de ese libro tienden (TIENDEN) a cero.

Puse tienden a cero, porque en esencia, gastamos energía (trabajo en teoría económica) para la producción del libro, sin embargo esta es muy muy pequeña en comparación con la producción (a la antigua), por ejemplo, podríamos sacar el costo neto de producción de cada “tecladazo” que damos para escribir un libro, podríamos asociarlo con la cantidad de energía que produce en impulsos eléctricos y cuánta de esa energía nos llega a nuestro recibo de luz, el resultado sería que por cada tecladazo gastaríamos una cifra con punto décimal y varios ceros, antes de llegar a un número entero.

Ahora habrá quien lo quiera imprimir y ahí sí implica gastos más “reales” como la tinta y las hojas, pero cuántos de ustedes tienen que imprimir todo su trabajo escrito (en mi oficina por ejemplo hay una iniciativa con varias secretarías de Estado y ejecutores con los que trabajamos, para eliminar en la medida de lo posible cualquier gasto de papel, para eso cualquier comunicado contrato y/o documentos, nos puede llegar en formato electrónico, de hecho el sistema de “archivación” que tenemos es 100% digital.

Entonces si ya no necesitamos esta parte “física” de los procesos productivos porqué los costos de los libros electrónicos, de las canciones en tiendas digitales y otros más, siguen siendo iguales y en algunos casos mayores?

¿Acaso por fin estamos remunerando a los “autores” por sus creaciones y no por la producción física de sus creaciones?

¿Acaso estamos creando una industria cultural que beneficie a los creadores sólo por sus ideas? La realidad es que no, los precios siguen siendo los mismos y la remuneración para los autores sigue siendo la misma, pero un momento, ¿no hace algunos párrafos hablé de que los costos de producción bajan dramáticamente con los formatos digitales?, entonces si los precios se han mantenido alguien está ganando mucho más de lo que antes ganaba ¿no?.

En efecto, si llegaron hasta este punto, notarán las mañas que tiene “la industria” ahora ganan mucho más de lo que ganaban antes, ya que antes el proceso de producción física de un disco, de un libro, de la impresión de fotografías, etc. corría a cargo de la industria musical, editorial, fotográfica, etc. pero ahora???

No contentos con esto, nos nublan la vista con cifras más falsas que un implante de silicón, en las cuáles resulta que “ellos” (Sony, EMI, Random House, Universal, etc.) están reportando pérdidas millonarias y por eso necesitan de la intervención del Estado o se agrupan en carteles para ejercer presión sobre nosotros los usuarios a través de regulaciones como de las que les he hablado.

¿Porqué no en lugar de hacer eso, le dan la vuelta a la tecnología? Un caso que pongo como propuesta serían losservicios auxiliares, a qué me refiero, voy a poner un ejemplo, en el caso de un libro, es verdad, hay autores brillantes que casi casi sacan “bestsellers” de la manga, autores que escriben con una calidad (creativa y técnica) superior, que estructuran perfectamente sus obras, que tienen excelente ortografía y manejo del lenguaje, sin embargo de esos hay sólo un puñado, la mayoría de los que nos dedicamos a escribir, necesitamos de algo de ayuda, no en la producción (esa como ya lo demostré la podemos hacer nosotros), pero sí requerimos ayuda en cuanto a corrección de estilo, estructuración, etc. ahí es donde la industria podría justificar sus servicios ahí es donde podrían sacar provecho, esto fue el caso de un libro, en el caso de un disco, hoy en día cualquiera con una computadora y un editor de audio puede hacer un disco de una calidad bastante competente, una disquera podría ofrecer la masterización, la edición, etc. eso como servicios auxiliares no como productos asociados a la creatividad, es decir, las editoriales y disqueras deberían dejar el papel creativo a los autores y sólo la parte técnica a la “industria” entonces los autores serían justamente remunerados a través de la calidad de su obra y la “industria” por “el soporte técnico” que ofrece, pero no por ambos procesos, eso sería un esquema justo de distribución de los ingresos y creo que es una propuesta viable, es cierto, las disqueras no ganarán lo que ganan ahora (bueno quién sabe) pero el hecho es que se han enriquecido (como lo demostré con el ejemplo de los “tecladazos” injustamente, inflando los precios).

No recuerdo si esto lo escribí o sólo quedó como idea en mi mente pero según recuerdo en un estudio, un disco (en su producción) no debe costar más de un dólar (y estoy exagerando), ese dólar es el que en teoría le debería pertenecer a la disquera, el precio más o menos promedio de un disco en la actualidad en México es entre 15 y 30 dólares, lo malo es que esos 14 o 29 dólares no están yendo al autor sino a la disquera.

Nuevamente me explayé más de lo que hubiese querido, pero me gustaría concluir ya esta miniserie, en la actualidad estamos viendo un desarrollo desigual entre producción y creatividad, en este modelo sólo unos son los grandes ganadores y la mayoría somos perdedores, no contentos con eso, nos quieren hacer ver como criminales cuándo decidimos rebelarnos ante estos esquemas injustos, lo preocupante es ver cómo cada vez más parece que perdemos la batalla.

A lo largo de la historia de la humanidad, el progreso y el desarrollo se han visto beneficiados gracias al trabajo creativo de muchas personas sin embargo ninguna de esas grandes ideas tenía un solo dueño, me pongo a pensar en un ejemplo un tanto filosófico, pero el creador del bolígrafo no era dueño de todas las ideas que precedieron a la creación de este artefacto para escribir, antes hubo gente que usó plumas de aves, y antes quienes usaron rocas y metales para escribir, antes hubo quienes inventaron el papel, antes hubo quienes usaban pinturas naturales para poderse expresar y si nos queremos ver muy estrictos, la función del bolígrafo no sería nada sin todo el desarrollo colectivo del lenguaje humano, es decir de qué serviría escribir si no tuviéramos caracteres que escribir.

Como vemos el desarrollo científico, tecnológico, cultural, social, político, económico, etc. ha avanzado gracias a la colaboración y a la distribución de conocimiento, los derechos de autor y el copyright no son más que frenos ante esa libre distribución, estas legislaciones no llevan más de 200 años con nosotros y en ese sentido hay que acabar con ellas, algunos nos quieren hacer creer que la motivación para la creación, debe ser la remuneración económica, yo creo que eso no es del todo cierto, las motivaciones pueden ser muy abstractas y diversas, pueden ser la autorrealización, la simple satisfacción o el deseo altruista de ayudar, espero que con estos pequeños (bueno ni tanto) post puedan reflexionar en las implicaciones sociales que tiene que cada vez más nos aproximemos a una sociedad de control mientras que nos hacen creer que vamos hacia una sociedad de la información abierta y libre, hay que luchar para que eso no sea un simple espejismo sino una realidad.

Saludos.


En últimos días he estado recibiendo algunos comentarios respecto a mi posición sobre la Ley Sinde, para esas personas al parecer sólo soy una sanguijuela que gusta de descargar cosas gratis y que vive a expensas de los demás, pirata digital, etcétera etcétera, etcétera.

El asunto es que como les comenté no hay peor ciego que el que no quiere ver y seguramente entraron al blog (por única ocasión) leyeron sobre mi posición y no tuvieron el tiempo para ver de que se trata este blog. A lo largo del tiempo que he estado escribiendo en este blog me he dedicado a escribir principalmente sobre software libre y creo que uno de los puntos principales son los que tienen que ver con las licencias, los derechos de autor, el copyright y por consiguiente los derechos de propiedad intelectual, la autoría de las obras y otros asuntos y aunque siempre he dicho que estoy en contra de la piratería (entendiendo ésta como la reproducción “ilegal” de contenido) ahora me encontré un artículo muy interesante que me hacer ver la parte positiva de la misma.

El artículo en cuestión se llama igual que el título del post y el autor es Carlos H. Mendoza (@manchate si lo quieren buscar en twitter), tal vez el nombre no les suene (o tal vez sí) pero para los que no, Carlos es Editor de Tecnología de la revista PC Magazine en Español que quiéranlo o no es una de las revistas de tecnología con más presencia en México y en otras partes del mundo, por ejemplo la edición norteamericana también es de las más famosas a nivel mundial.

Por cierto y para que no digan, el artículo no lo bajé de internet, es más ni siquiera entré a la página de PC Magazine en Español (que por cierto aprovecho el espacio para quejarme amargamente, siempre he odiado la tal página, es muy mala, no encuentras los artículos de manera sencilla y ni siquiera se llama como la revista, qué es eso de Jambitz) jeje lo siento tenía que descargar mi ira contra la página, bueno como les decía, odio su página por lo que no entré en ella, por lo que sólo queda un camino……… compré la revista, sí estoy leyendo de manera legal porque pagué mis $29 para comprar la revista (jeje si no se han dado cuenta estoy siendo irónico con esos que me llamaron pirata y sanguijuela jajaja).

El caso es que en su artículo hace referencia a diversos momentos de su vida en los cuales la piratería le trajo algo bueno, por ejemplo habla que a inicios de la década de los 80 su padre compró un equipo de sonido Fisher con doble casetera, su padre le grababa algunos LP y cintas para que Carlos las pudiera escuchar en su grabadora.

Otro ejemplo que menciona es que intercambiaba en la secundaria juegos para PC o que compró copias de CD’s en cassttes con muy mala calidad y con portadas hechas en impresora de offset.

Estos ejemplos que menciona yo creo que aplican en las vidas de muchos de nosotros (si no es que en la vida de todos) y todos son ejemplos de piratería, visto en ese sentido, todos hemos sido criminales sin embargo creo yo que en muchos de esos casos, el que hayamos recurrido a la piratería se debió a que no teníamos los medios para adquirir los productos “originales” (yo en la secundaria compre muchos discos piratas no porque quisiera sino porque no podía pagar $150 por un disco, mis padres me daban $5 o $10 pesos al día) o porque simple y sencillamente no existían de otro modo en nuestro país.

Justamente la siguiente parte del artículo habla sobre esos beneficios que trajo la piratería:

  • Precios más bajos, ya que las productoras se manejaban bajo un esquema de cartel, es decir que establecían el precio que mejor les parecía;
  • Mejores contenidos en Internet, debido a que la calidad de la piratería hoy en día es tan buena, que lo que tuvieron que hacer las grandes productoras del cine, por ejemplo, fue agregar contenido extra o premium en las descargas “legales”;
  • Mejor seguridad, la cultura de la protección del “malware” o del “spyware” se debe en gran parte gracias a que los contenidos de las redes peer to peer traen muchas de esas amenazas;
  • Inmediatez, antes las películas tardaban meses en llegar a las carteleras nacionales y ya no digamos en llegar a los formatos caseros, gracias a la piratería si una distribuidora se tarda, pierde en contra de la piratería, lo mismo pasa con series de televisión y;
  • Cosas gratis, hoy en día es común ver que grupos regalen sus sencillos desde sus páginas de internet sin embargo el gran pionero de todo esto (a pesar de que haya habido intentos similares antes) fue Radiohead que con su disco “In Rainbows” le demostró a la gente que no hace falta una gran disquera a tus espaldas para distribuir un disco y además demostraron las grandes debilidades del discurso en contra de bajar cosas de manera gratuita por internet ya que Radiohead puso su disco “a la venta” por lo que quisiera pagar el público, muchos se lo bajaron si dar un sólo centavo pero muchos otros lo compramos e incluso hubo quienes compraron el paquete de lujo con lo cual Radiohead reportó muy buenas ganancias por concepto de ventas del disco.

Bueno de esto habla un poco el artículo de Carlos H. Mendoza, sin duda me hizo ver desde otro punto de vista a la piratería y espero que a todos esos que me hicieron pasar uno que otro corajillo también los haga reflexionar porque queriéndolo o no la piratería nos ha traído buenas cosas.

Por cierto y para que los apologistas del copyright no se rasguen las vestiduras ya le pedí al autor permiso para poder reproducir su artículo completo en mi blog, en cuanto reciba su respuesta se los haré saber.

Saludos.


Ya nos lo adelantaba ayer Erik Rogel de Piensa GNU/Linux, al parecer se filtró en la red parte del ACTA, para quienes no lo sepan el ACTA es el Anti-Counterfeiting Trade Agreement (Acuerdo Comercial Anti Falsificación) y es un acuerdo internacional que se ha venido negociando los últimos 3 años en secreto por varios países del mundo (entre los cuales desgraciadamente se encuentra México), el asunto con este acuerdo es que es un verdadero violador de derechos pues entre sus múltiples aplicaciones están las de cerrar páginas web y blogs con contenido “ilegal” criminalización de internautas, violación a la privacidad y otras múltiples violaciones a derechos fundamentales, de hecho se relaciona bastante con la Ley Sinde española de la que he hablado en días pasados.

El asunto como les decía era que una parte de este acuerdo secreto (cada vez que pienso en el ACTA siento que me estoy volviendo un poco paranoico y conspiratorio jajaja, pero lo peor es que es cierto) se filtró de alguna forma y fue a caer en las manos de aquellos a quienes el ACTA a jurado destruir.

La noticia voló como pólvora y ya en varios blogs he visto la nota, al respecto debo decir que si bien no he leído el texto completo (56 páginas de acuerdos legales no se leen tan fácilmente) porque no he tenido tiempo, sin embargo puedo decirles una cosa, ese no es ni el ACTA completo ni una prueba de lo que será firmado en el futuro.

El archivo que se filtró es lo que se conoce como una Minuta de Negociación y básicamente es un documento con control de cambios en el que los representantes de cada país hacen sus anotaciones sobre lo que se está negociando, yo lo sé porque manejo esos documentos en mi trabajo todos los días (no los del ACTA no se vayan a confundir jajajaja), el asunto es que estos documentos pueden cambiar totalmente y a mí esto de que “se filtró” se me hace más como “atole con el dedo” de los propios negociadores del ACTA para mover las aguas de la blogósfera y desviar la atención, pero bueno habrá que revisarlo con más detalle.

Otro punto, por lo poco que revisé y por mis conocimientos en este tipo de documentos, esto como les dije no es el “documento legal” son sólo anotaciones de los diversos países sobre el “contrato original” de hecho si se fijan las participaciones de los representantes de México (caracterizadas con las siglas MEX) casi todas son preguntas del tipo, “quién es el beneficiario del contrato”; ¿cuáles serán las penalizaciones para esto o el otro? y así.

Creo que habrá que esperar más para saber algo más concreto del ACTA, por el momento hay que leer y difundir esto, de todos modos y a pesar de mis dudas sobre el documento, pienso revisarlo y haber si en unos días les tengo noticias.

Mientras les recuerdo que este documento así como muchos otros de mayor interés están en mi página de Documentos, de hecho si quieren “aclimatarse” en estos asuntos, les recomiendo primero que le den alguna hojeada a cualquiera de los 5 pequeños ensayos del libro “5 ensayos combativos en contra del copyright”.

Saludos.


La PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor) es una entidad gubernamental que se encarga de defender los derechos de los consumidores, además de la procuraduría también tienen segmentos en la televisión (o al menos eso recuerdo de cuando me levantaba a las 4 am para ir a la secundaria jeje) y una revista, justamente llamada Revista del Consumidor, en dicha publicación no sólo dan consejos sobre cómo ejercer y defender los derechos de los consumidores sino que también dan recetas para ahorrar, hacen estudios comparativos entre marcas y hasta te enseñan a hacer tu propia pasta de dientes o gel antibacterial cassero!!!! jaja.

El caso es que navegando por Planeta Linux y gracias al blog de Armando Godinez me enteré que la semana que recién pasó (22 al 26 de marzo de 2010) fue la Semana del Software Legal, fuera de que obviamente la campaña está enfocada a combatir la piratería y a comprar licencias originales de los SO’s más conocidos (Windows y Mac OS) también le dieron un pequeño apartado al uso de software libre, lo cual me pareció digno de ser rescatado.

La parte en la que hablan del software libre se divide en dos microposts, el primero da en 20 líneas (máximo) la historia del software libre, sí en 20 líneas!!! por lo que como se imaginarán no está nada detallada e incluso tiene errores como que Richard Stallman y Linus Torvalds trabajan juntos desde hace años (jajaja si casi no se pueden ver ni en pintura jajaja) y la clásica confusión entre software libre y software gratis.

La segunda parte se enfoca (también en máximo 20 líneas) en nombrar algunas de las alternativas más conocidas de Software libre-software privativo, es decir algo así como “si quieres algo parecido a Office está OpenOffice” y ese tipo de comparativas.

La verdad ninguno de estos post hablan profundamente sobre el movimiento del software libre ni de las ventajas (las que quieran) que trae implementar estos SO o programas, pero también esto se debe al enfoque de la revista del consumidor que como mencioné arriba se enfoca más en las ventajas de comprar software legal y las desventajas del software pirata.

Al menos me alegro que en una semana del software legal, el software libre sea mencionado porque muchas veces hay quienes confunden la economía del software libre (por que en la mayoría de los casos es más barato que el software privativo) con mala calidad o software pirata.

Obviamente hace falta hacer más eco para que próximamente en la revista del consumidor el tema sea una comparativa (conciensuda) entre software libre y privativo en donde también se hable un poco de los antecedentes que dieron origen a este tipo de software.

Saludos.