Posts etiquetados ‘Licencias’


No lo podemos negar, hoy en día Twitter se ha vuelto una de las principales redes sociales a nivel mundial, cada día hay miles de nuevos usuarios y en cuanto a los tweets seguramente sobrepasan cifras de varios millones.

En ese sentido la información que fluye por esta red social es inmensa y de entre todo es mar de información siempre podemos sacar algo útil, de hecho creo yo que esa es la gran virtud de twitter, pues bien, ¿qué pasaría si alguien quisiera elaborar algún trabajo editorial, musical o lo que sea, con los tweets que encuentra?, el primer problema con el que se toparía es que Twitter no reclama propiedad intelectual por los tweets del mundo, es decir todos y cada uno de nosotros somos “dueños” de nuestros tweets, entonces para elaborar dicho trabajo se necesitaría del permiso explícito de todos los usuarios de las publicaciones que nos interesan.

Esto es justo lo que le pasó a Andy Clarke (@malarkey), Andy quería mostrar tweets y avatars en un nuevo libro sobre diseño web, cuando habló con su publicista este le indico que necesitaría el permiso de todas las personas que quería involucrar, para poder publicarlo, obviamente eso sería un gran dolor de cabeza, y justo de ese problema surge TweetCC.

(más…)


Hace no mucho les expliqué cómo insertar vídeos de Vimeo en WordPress, sin embargo siendo honestos no había mucho que contar sobre Vimeo… hasta hace unos días, y es que según leo en Genbeta ahora podemos aplicar licencias de Creative Commons a los vídeos que subamos en este servicio.

Cada vez que escojamos subir un vídeo a Vimeo veremos que en el apartado deLicense se incorpora toda una serie de opciones para aplicar una licencia Creative Commons a nuestro vídeo. Con éstas, podremos controlar el uso y distribución de nuestras obras que será siempre de reconocimiento y/o: no comercial, con la prohibición de obras derivadas y redistribución bajo la misma licencia.

Además de esto, cualquier usuario de Vimeo podrá ver también a partir de ahora qué tipo de licencia posee un determinado vídeo.

Sin duda este tipo de agregados son positivos pues le dan a la comunidad más herramientas para poder producir y/o distribuir nuestros vídeos con un modelo alternativo al común, en el que generalmente se nos incita a no poder compartir debido a que esto es visto como “ilegal”.

Saludos.


Si estas buscando esta entrada ahora la puedes encontrar en:

http://www.libertadzero.com/2010/07/14/el-peligro-de-las-licencias/

Recuerda que nos hemos mudado a http://www.libertadzero.com

Saludos.


¿Nuestra libertad está siendo encarcelada?

En el post de ayer, comenté sobre un supuesto futuro digital, cuando hablé de él estaba parafraseando a Richard Stallman en un breve ensayo titulado “El Derecho a la Lectura”, este ensayo es un breve relato de ficción que narra la historia de dos jóvenes universitarios en una sociedad en la que la libertad no existe porque el control de las tecnologías es tal, que todos los estudiantes tienen que pagar licencias por los artículos o libros que leen y por las tecnologías que usan. La computadora de la protagonista se descompone y este simple suceso pone en un dilema ético, moral y amoroso a los protagonistas pues el protagonista está enamorado de ella, sin embargo prestarle su computadora podría significar la expulsión para ambos e incluso la cárcel.

Este universo “orweliano” está cada vez más presente en nuestras vidas, ¿no me creen?, levanten la mano los que traigan en este momento una computadora, muy bien, ahora ¿qué sistema operativo tienen? (algunos responderán que Windows XP, otros más Vista, quizás algunos Windows 7 y otros más Mac OS) ok, ¿alguno de ustedes se había dado cuenta de que hay cosas que no pueden hacer con sus computadoras? ¿a qué me refiero? Pues bien, cuando ustedes compraron su computadora o cuando han instalado un programa nuevo, la primera pantalla que vemos, antes de poder hacer cualquier cosa es una pantalla en la que aparece una cosa llamada licencia o contrato de licencia, ¿alguien las ha leído completas? ¿no?; ¿alguien ha leído alguna parte de ellas? ¿tampoco?; bueno, pues no se sientan mal, la mayoría de las personas no lo hacemos, sin embargo si alguna vez leyeran lo que dicen quizás no quedarían tan contentos con lo que acaban de comprar.

La verdad es que estos contratos de licencias son una serie de corolarios de la prohibición, son listas que nos dicen generalmente lo que no podemos hacer con nuestro programa o sistema Operativo, las restricciones más comunes son:

La no copia;

La no modificación y sobre todo;

La no distribución.

Bueno, con la anterior tal vez ustedes piensen “¿y eso qué? ¿en qué me afecta?, pues en muchas cosas, otra vez los llevaré al mundo de la imaginación, imaginen que un día se encuentran con un buen amigo, éste buen amigo se ve un poco preocupado, generalmente es una persona relajada y alegre, pero ese día en particular no se ve muy bien, ustedes también como buenos amigos que son, le preguntarán qué es lo que le pasa, su amigo entonces comienza.

Les dice que como están en exámenes finales tiene que hacer muchos trabajos, pero hay uno en especial que lo estresa, tiene que hacer un mapa conceptual pero él es muy malo haciéndolos y necesita de algo que le ayude.

En ese momento y por obra y magia de la casualidad, resulta que ustedes conocen y tienen un programa de computadora que hace mapas conceptuales, es muy sencillo de usar y además hace cuadros impresionantes con lo que su trabajo se reduciría a redactar lo que hay en cada cuadro del mapa.

Si son buenos amigos seguramente ustedes le prestarán el disco de instalación o le quemaran una copia del mismo.

En esta escena que podría parecer de lo más ingenua, intrascendente o importante, fuimos testigos de por lo menos dos delitos, qué, ¿no los vieron?, la verdad es que yo tampoco, lo único que vimos fue una buena acción de un buen amigo, sin embargo para la empresa que desarrolló ese programa y en general para “la Industria” de contenidos, sí hubo actos “delictivos” el primero fue el préstamo o regalo de dicho programa, como les mencioné antes las licencias en el software especifican especialmente la no distribución del software a terceros, el segundo delito, si resulta que ustedes le quemaron una copia del disco de instalación a su amigo, es doblemente grave, pues no sólo copiaron sino que además distribuyeron software que estaba protegido por de derechos de autor, las licencias también especifican que no se deben copiar sus programas; por último, tal vez el programa sea un poco caro y aunque ustedes son buenos amigos, necesitan aunque sea la cuota de recuperación del disco con el que lo van a quemar, eso para los titulares de la licencia se llama piratería y es un delito bastante grave, pero aún no lo abordaré. Ahora bien todo esto sólo por un simple programa de computadoras.

El final de la historia todos lo conocen de sobra, tanto a ustedes como a su amigo literalmente les valió la licencia, su amigo instaló el programa en su computadora hizo sus cuadros sacó un 10 en esa materia y como era muy buen estudiante (llevaba promedio de 10 absoluto, ganó la Gabino Barreda jaja) pues bueno regresemos del mundo imaginario, recuerdan las leyes y acuerdos que les mencioné ayer, entre sus cláusulas incluyen la creación de penas más severas para los infractores de licencias como las que traen los programas, estas penas pueden ser económicas o pueden incluir la supresión de servicios, pero incluso pueden llevarlos a las cárceles, entonces ¿qué estamos viendo?, que el compartir dejó de ser bueno.

No sé a ustedes pero a mí de chiquito me decían “niño, recuerda que compartir es bueno”, ahora resulta que eso no es cierto, no sólo no es bueno, sino que es un delito, somos criminales. ¿Alguien encuentra el sentido en esto? Yo tampoco.

Si no están conformes con el ejemplo del software y las computadoras pasemos a otra rama de la industria, que tal la industria musical.

Yo actualmente tengo 23 años, nací en 1986, en esa época aún circulaban los viníles ¿alguien los conoce? ¿Sí? ¿No?, bueno para los que no, eran discos mucho más grandes que los CD´s actuales, eran negros y tenían pequeños surcos que era donde se almacenaba la música, está era “leída” por una fina aguja que hacía que se reprodujera el sonido, los discos tenían dos caras y en cada cara no cabían más de 10 canciones de 3 minutos cada una (y eso exagerando), como les decía, en mi época, aún circulaban los viníles e incluso los cassettes, pero también comenzaba la era del CD, el CD en su momento representó una mayor capacidad de almacenamiento, sin embargo también representó una supresión de la calidad de la música ya que la compresión de los datos hacía que algunos sonidos imperceptibles al oído humano fueran eliminados, estos sonidos imperceptibles conscientemente le daban un “no se qué, que qué se yo” a la música, si conocen a alguien que sepa en verdad de música seguro que les recomendará oír un disco en vinil y luego en CD, y estoy seguro que algunos notarán la diferencia.

Volvamos al punto, con la llegada del CD no sólo llegó una era de menor calidad en a música (técnicamente hablando) sino que también llegó una era de mayor facilidad para transportarla y para reproducirla, fue más o menos a mediados de los 90 cuando aparecieron las primeras quemadoras de CD para el público, yo tuve una y era un “armatoste” enorme, que parecía wafflera con la típica bandeja para el CD y que necesitaba alimentación externa para funcionar, literalmente parecía un horno y cuando oía que iban a quemar un disco en verdad me imaginaba cómo se horneaba jaja.

Pues bien, con el surgimiento de las quemadoras también dio inicio una era en la que copiar archivos era fácil, poco tiempo después llegaría un formato comercial que cambiaría mucho las cosas: el mp3, poco tardó la gente en darse cuenta que al igual que como se quemaban archivos de texto, hojas de cálculo, presentaciones, etc. también se podía hacer lo mismo con los archivos de música y no sólo eso, con mp3 la compresión era tal que no sólo “cabían” 12 o 20 canciones en un CD convencional sino que podían “caber” literalmente cientos de canciones, la historia reciente la conocen de sobra, llegó internet a nosotros los usuarios comunes y corrientes y surgieron las primeras comunidades dedicadas exclusivamente a la transmisión y distribución de archivos de audio, la industria musical comenzó a “poner el grito en el cielo”, sin embargo, era demasiado tarde, el fenómeno había llegado para quedarse.

Si aún no están cansados puedo hablarles de un último caso, la industria editorial, ésta ha sido la más renuente de todas a la adopción de las tecnologías para la difusión de obras, en parte porque el libro es un formato casi perfecto (es una experiencia muy agradable hojear un libro, subrayarlo, doblarlo, releerlo, etc.) y en parte por la experiencia vivida por la hermana industria musical (que hoy dice reportar pérdidas millonarias).

Sin embargo a últimas fechas hay un furor que comienza con el famoso e-Book o libro digital y no, a diferencia de lo que muchos piensan este furor no es producto del lanzamiento del iPad, es más el iPad ni siquiera es un lector de e-Books, las ventajas del libro digital son de sobra conocidas, en tu lector podrías almacenas miles o incluso millones de libros digitales (cargar con más de 3 libros en cualquier parte de la ciudad es un verdadero reto físico y mental para cualquiera, con esto podríamos olvidarnos del asunto), además estamos siendo ecológicos ya que ahorraríamos mucho papel, sin embargo ¿porqué el e-Book con todas sus bondades no da “el estirón” hacia la era digital?, la verdadera razón, la tienen las editoriales guardadas, como dije, temen al fenómeno que pasó con la música, no quieren que nadie lea sin pagar los correspondientes derechos, al respecto, próximamente será lanzada (si no es que ya está) la tienda de libros digitales de Apple, el costo por libro en teoría será estándar, pero no duden que en unos años lancen su servicio de renta de libros o algo parecido.

¿Cuál es el problema aquí? Que los libros, al igual que la música en últimos años tiene una serie de candados digitales llamados DRM, siglas para describir Digital Rights Management o Administración/Gestión de Derechos Digitales, estos candados lo que hacen es que nadie (salvo nosotros, los que en teoría pagamos por ese libro o esa canción) pueda tener acceso al archivo digital, esto ya está en funcionamiento, los DRM son los candados que funcionan para la música que compramos en iTunes, para los libros que compramos en Amazon, etc. ¿entonces qué pasa si yo quiero regalarle a alguien esa canción o ese libro que compré en una tiendita digital? Pues que simple y sencillamente no lo podré hacer porque no soy dueño de ese archivo.

Entonces lo que podemos observar aquí es que ahora nos dan menos por nuestro dinero, la doctrina legal de “la primera venta” (aquella en la cual al comprar un artículo x te apropias de dicho artículo y puedes hacer literalmente lo que quieras con él) está desapareciendo con la desventaja para nosotros de que no somos dueños de lo que compramos.

Al respecto hace poco oía que un gran productor norteamericano (la verdad no recuerdo si era Rick Rubin (que fácilmente podría pasar como primo de Richard Stallman jeje) pero creo que sí), quien decía que para cómo van las cosas, él veía que el futuro de la música estaba en servicios en la nube, es decir en servicios como Spotify, Last.Fm, etc. donde los usuarios sólo escuchan la música que quieren sin poder bajarla o compartirla, en teoría es muy cómodo, si ahora los formatos digitales nos ahorran espacio físico en libreros o estantes para cd´s y discos, con este paso a “la nube” también estaríamos ahorrando espacio en nuestros discos duros y unidades de almacenamiento sin embargo ese no es el asunto aquí, ahora lo que nos encontramos es que ni siquiera tendremos acceso a archivos que compremos, esto nos lleva al problema de sobre qué es de quién y qué podemos hacer con ese qué (parece trabalenguas, pero es un problema bastante grave y al que parece que vamos irremediablemente).

La “Apropiación” ¿qué es?, ¿con qué se come?, ¿para qué nos sirve?

Más arriba en el texto, dije una palabra que desde mi punto de vista es fundamental para entender todos estos fenómenos: la“apropiación” y es que por acceso a la tecnología hoy podemos hablar de que cada día más gente en todo el mundo tiene acceso a la información y a las tecnologías, sin embargo cuánta de esa tecnología es nuestra, “nuestra” en el sentido de apropiarnos de ella, en ese ramo, son cada vez menos los que pueden apropiarse de algo.

Y es que apropiarse no es el mero hecho de tener un objeto, conocimiento u objeto, para explicar mejor esto, les voy a poner un ejemplo, ustedes van a la librería y compran un libro x, en ese momento tuvieron acceso a esa “tecnología” que se llama libro, el acceso al mismo nos permite simplemente leerlo, pero qué pasa después, hay otros niveles en los que nosotros “accedemos” a ese libro, estos niveles los podría identificar como “niveles de apropiación”.

Una vez que leemos el libro, podemos tomar literalmente cualquier párrafo o fragmento del libro, y copiarlo en una hoja, en un archivo de texto, etc., ahí estamos en un nivel superior en el cual no sólo tenemos simple acceso al libro, sino que podemos tomar cosas de él.

Sin embargo ahí no para la cosa, una vez que hemos accedido y copiado partes viene un proceso bastante complejo (creo yo inexplicable) en el cual abstraemos partes del conocimiento adquirido en el proceso de “copia” y es así como llegamos a un nivel superior en el cual podemos interpretar ideas, es decir, no sólo accedemos y copiamos sino que además interpretamos esas ideas que en teoría vienen de alguien más.

Ahora bien, muy ligado a este último proceso, está el que considero más bello y que es el de la producción de nuevas ideas, es decir, ya accedimos, ya copiamos, ya interpretamos y ahora creamos algo, en el caso del libro, nos pasa a todos como estudiantes, primero accedemos a un texto, copiamos algunas partes que consideramos importantes, interpretamos esas ideas con nuestras palabras pero de ahí, podemos escribir nuestro libro propio.

El proceso que les acabo de describir no es nuevo, es algo que la humanidad ha venido haciendo desde su origen, y que ha ayudado al desarrollo colectivo de la humanidad, gracias al intercambio de ideas, de información y de conocimiento, se ha llegado al estado actual de la ciencia y la tecnología, pero no sólo en esas ramas sino que en general, cualquier rama del conocimiento ha seguido este proceso para su desarrollo.

Japón es un claro ejemplo no sólo de que este modelo de producción-copia-distribución-modificación de conocimiento existe, sino que es necesario para el desarrollo (en este caso de un país). Como muchos de ustedes sabrán, Japón no salió muy bien librado de la 2ª Guerra Mundial, como todo buen perdedor fue obligado a aceptar una serie de condiciones por parte de los vencedores, en este caso Estados Unidos, quien supo aprovechar ser el vencedor para favorecer sus intereses, políticos pero sobre todo económicos y fue así como mucha inversión estadounidense llegó tanto a la reconstrucción de Europa como en forma de imposición a los vencidos, esto hizo que llegara mucha tecnología norteamericana a Japón, ¿qué fue lo que hizo Japón?, pues primero tuvo acceso a esas tecnologías, luego copió esa tecnología, con sus (en ese momento) pocos o nulos recursos, sin embargo fue más allá y comenzó no sólo a interpretar esa tecnología sino a aprender de ella para posteriormente crear tecnología propia.

Al inicio, los productos japoneses eran de muy mala calidad (hoy el ejemplo con eso podría ser China, e incluso China ya ha llegado a un punto donde la calidad de sus productos ya compite a nivel mundial, es cierto gran parte gracias a la explotación irracional de sus recursos humanos, pero eso no está a discusión en este post), pero al poco tiempo esos productos no sólo llegaron al mismo nivel de la tecnología estadounidense sino que en algunos casos llegó a superarla. Hoy en día nadie puede negar el poderío económico de Japón, principalmente desarrollado gracias a su industria tecnológica, misma que ha crecido enormemente y se ha expandido a otras ramas.

Esto nos lleva a otro dilema actual, si en esencia el desarrollo (en este caso) tecnológico ha crecido gracias a la “Apropiación”, porqué cada vez más el fenómeno es a la inversa, es decir, con los controles y regulaciones que florecen actualmente (y de las que hablé un poco en el primer post) estamos limitando las capacidades de desarrollo.

Este proceso de limitación y restricción ha sido principalmente promovido bajo la idea de la propiedad intelectual y los derechos de autor, sin embargo el proceso de Apropiación está tan arraigado en la cultura humana que se la “ha dado la vuelta” a todas estas restricciones, esta evasión ha querido ser criminalizada y eso me lleva a hablar de los fenómenos de la piratería y la manera en la que podemos compartir hoy en día el conocimiento, sin embargo por hoy creo que es suficiente y les hablaré a más detalle sobre esos temas mañana.

Saludos.


Esta no es una simple pregunta, no es una pregunta capciosa, tampoco es un asunto menor, hoy en día alrededor del mundo se está debatiendo esta pregunta y sus implicaciones en la Sociedad de la Información, ya sea con el nombre de ACTA (a nivel mundial), Ley Sinde (España), HADOPI (Francia), Ley Manzanero (México), etc. ¿qué significa la palabra copiar? y es que mientras para unos la palabra copiar es igual o equivalente a robar o a cometer infinidad de delitos, para otros significa muchas otras cosas como multiplicar, creación colectiva, avance etc.

Sin embargo esta entrada no se trata de lo que yo opino sobre copiar, sino lo que los chicos de ElegantMobFilms han hecho junto con Creative CommonsTVE (Televisión Española) con esta simple pregunta, al respecto, están elaborando un documental/corto/no sé qué (lo siento pero mi novia siempre me regaña cuando no distingo las características de cada uno de estos géneros cinematográficos, ella es productora audiovisual, así que ella sabe más que yo, pero bueno el punto se entiende no?? jeje), llamado “¡Copiad, Malditos!, Derechos de Autor en la Era Digital” en el que le preguntan a diversos “expertos” qué significa para ellos la palabra copiar.

Ahora bien estos “expertos” son blogueros, escritores, artistas o personas influyentes dentro de diversos medios creativos e incluso dentro de las esferas de la protección de derechos de autor, por lo que el resultado es muy variado respecto a lo que opinan del “arte de copiar”, hasta el momento como dije, lo están elaborando y según la página de ElegantMobFilms, actualmente se encuentra en post producción por lo que pronto sabremos de él, sin embargo ya hay tanto en YouTube como en el blog de RTVE pequeños avances de este documental, que a continuación les dejaré (por cierto se encontrarán con un viejo conocido del Software Libre, el buen Richard Stallman, dando desde su personal estilo, su opinión al respecto):

[Vimeo 10238845]

[Vimeo 10407839]

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[Vimeo 10408292]

[Vimeo 10975807]

[Vimeo 10982965]

[Vimeo 10467446]

[Vimeo 10985901]

[Vimeo 11016085]

[Vimeo 10976436]

Al respecto, mientras escribía esta entrada recordé un vídeo que mi buen amigo, el desaparecido Enrique Otero, de Revapaus posteó hace ya un buen rato, en dicho post, hacía referencia a un vídeo que en ese momento buscaba musicalización pero que ahora ya la tiene, el vídeo en cuestión se llama “Copying is not Theft!” (“Copiar no es Robar!”) y se los dejo a continuación:

El vídeo es obra de la organización Question Copyright (Cuestiona el Copyright) como parte de su proyecto “Minute Memes”, la organización (según su página de Internet) tiene como misión:

Resaltar los daños económicos, artísticos y sociales, causados por los monopolios de la distribución, y para demostrar cómo la distribución basada en la libertad es la mejor para los artistas y el público.

Además del vídeo anterior, tienen otro del proyecto Minute Memes, que me pareció simplemente hermoso, en él demuestran a través de imágenes cómo todo el conocimiento se deriva de trabajos anteriores, en este sentido el desarrollo y evolución de la humanidad son producto de la copia:

Recuerden que si quieren conocer más del tema pueden leer el excelente libro de Tumbona Ediciones en el que participan Richard Stallman, Wu Ming 1, César Renduelles y Kembrew Mc Leod, llamado “5 Ensayos Combativos en Contra del CopyRight ©”, el libro lo pueden comprar, o si lo prefieren, pueden descargarlo libre y gratuitamente (pues la licencia del título me lo permite) desde mi página de Documentos.

Al final parece irremediable hacer la pregunta:

Y para ustedes ¿Qué significa la palabra COPIAR?

Espero sus respuestas.

Saludos.


Hoy después de un largo día en el FLISOL, me dediqué a “dominguear” con la novia, comimos, vimos unas películas una por cierto muy muy “palomera” en el canal 9 jeje, el asunto es que ya casi cuando me iba, alcancé a ver unas PC Magazine que estaban medio arrumbadas, así que decidí agarrarlas y llevármelas para mi lectura de viaje (es un largo viaje de casa de mi novia a la mía), las PC Magazine eran ya “arcaicas” (claro en términos de cómo se “mueve” la tecnología y lo que significa escribir una revista de tecnología, esta se vuelve anticuada prácticamente al mes de su publicación), eran revistas de marzo-abril de 2008.

Pero el tiempo que ha transcurrido desde la publicación no es el asunto, lo importante es que literalmente rescaté un artículo muy interesante de Dan Costa llamado “Los aros de EULA EULA”, para quienes no lo sepan, EULA es el acrónimo de End User License Agreement o Contrato de Licencia para Usuario Final, este tipo de licencias, las vemos frecuentemente, sin embargo pocas veces o nunca reparamos en analizarlas.

Estas son las licencias de uso que aparecen justo después de dar los primeros “clicks” para instalar un programa (bueno un programa cerrado, privativo, propietario, como quieran llamarlo), el asunto con estas licencias es que no nos damos cuenta de lo que “aceptamos” y estoy seguro que si las leyéramos muchas veces no nos gustaría tanto lo que dicen.

El ejemplo que usa Dan Costa es el de la licencia EULA de iTunes, al respecto debo decir que al ser una edición (de la revista) de 2008, la versión de iTunes de la que habla, también es vieja y puede que dichos términos ya no se encuentren en la licencia actual, pero siendo sinceros, no creo que hayan cambiado una sola línea, aunque de todos modos lo que quería ejemplificar aquí, son las condiciones que pueden imponernos este tipo de licencias:

Apple y sus licenciatarios se reservan el derecho de cambiar, suspender, eliminar o deshabilitar el acceso a cualquier servicio en todo momento sin dar aviso. Bajo ninguna circunstancia será responsable Apple de la eliminación o la deshabilitación de cualquier del acceso a cualquiera de estos servicios

Entonces lo que vemos aquí es que nosotros los usuarios finales estamos aceptando términos en los que generalmente no quedamos muy favorecidos, Dan Costa da varios ejemplos, como el de los servicio de Yahoo! en los cuales al aceptar la licencia de uso, estamos accediendo a que cualquier problema legal que pudiésemos tener con la compañía, tendría que ser resuelto en las cortes del condado de Santa Clara, California, así que si no viajas a dónde está Yahoo!, no puedes “pelear” contra ellos.

Estos son algunos de los problemas que podríamos tener con aceptar este tipo de licencias y por si aún no captan la magnitud del problema, este tipo de licencias nuca nos dejan negociar (que en esencia es lo que se hace para cualquier contrato), entonces este tipo de contratos son inescrupulosos porque sitúan en una posición de poder inalcanzable a una de las partes (en este caso las empresas que desarrollan este tipo de programas), esto, si no me falla la memoria en cuanto a mis clases de Derecho, significa que ante “esta ley” no somos iguales por lo que el contrato atenta contra los derechos de los usuarios.

Ahora bien, podría surgir la pregunta ¿cómo librarnos de las EULA?, ante esto Dan Costa da más bien una explicación de que en las cortes en Estados Unidos se empiezan a dar cuenta de los problemas que suponen este tipo de licencias (e incluso habla de casos en los que se falló a favor del usuario, como en el caso Gatton vs T-Mobile), sin embargo no habla de ninguna solución en particular, pero eso no significa que no exista.

Al contrario, aquí es donde entra el tema central de este blog, el software libre, aquí en el blog, he destinado infinidad de entradas para hablar de las bondades del software libre, ya sea en la administración pública, en la educación, e incluso a nivel de usuario final, sin embargo pocas veces o nuca había hablado del tema de las licencias y es que en el software libre no existen este tipo de licencias de uso, pues las 4 libertades justamente funcionan como una especie de anti-tesis de las restricciones que podría incluir una EULA, por lo que la solución para las EULA son el software libre y aquí no les hablo de cosas radicales, como cambien su sistema operativo a uno libre, o dejen de usar ese tipo de programas, no, aunque sería lo más deseable no siempre necesitamos cambiar a un SO GNU/Linux o BSD o cualquier alternativa libre, dentro de Windows y Mac, podemos instalar programas libres, recuerden que el software libre no se resume en los sistemas operativos libres, también hay muchos programas libres para los sistemas operativos cerrados y es que eso es algo que muchas veces olvidamos nosotros los entusiastas del software libre.

Ejemplo de un programa de Software Libre en Mac OS

Casi siempre buscamos convencer a la gente de usar software libre llegando a lo “más grande” en cuanto a software, es decir un sistema operativo, y olvidamos que hay desarrollos libres para los SO’s no libres, y es que estos (los programas libres en SO’s privativos) pueden servir como puente hacia un cambio futuro mayor.

En este momento no me viene a la mente ningún programa libre para Windows o Mac (aquí estoy seguro que en los comentarios podrán encontrar algunos), parte de esto porque tiene rato que no uso Windows y porque mi paso al software libre, aunque no fue doloroso, si fue bastante radical jeje.

Así que volviendo al punto de esta entrada, el software libre tiene entre sus bondades, la de ser una alternativa para evitar las EULA, entendiendo que aceptar este tipo de licencias “minan” nuestros derechos como consumidores y nos ponen en franca desventaja legal y porque no, también política, frente a las grandes desarrolladoras de software, las EULA limitan nuestros derechos y eso no lo podemos permitir, por eso la próxima vez que vayan a instalar un programa y vean que tiene un contrato de licencia de uso, les recomiendo que lo lean detenidamente, quizás con sólo leer unas cuantas líneas, ya no se sientan tan motivados a instalarlo jeje.

Saludos.


Hoy como muchos sabrán (estuve chingue y jode toda la semana jeje) asistí al festival Latinoamericano de Software Libre (FLISOL) en su sede de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, principalmente asistí por una plática en especial: la relativa al ACTA.

Primero que nada quisiera felicitar al organizador de la plática, Luis Antonio (no me sé sus apellidos) pero lo pueden seguir en Twitter en @lasr21, porque aunque no asistieron todos los que dije que iban a asistir, se contó con la presencia de León Felipe Sánchez @lion05 y Geraldine Juárez, a quien pueden seguir en @sinkdeep, un chica que está encargada de la organización OpenACTA, con lo que la plática estuvo muy interesante y sobre todo informativa.

Sin embargo aún no les pienso hablar sobre lo que viví hoy en el FLISOL, eso planeo hacerlo entre hoy (más tarde) y mañana, lo que me trae a escribir hoy, es que al final de la plática que les comento, pasaron un videito de YouTube, subido por el propio @lion05 de un seminario, conferencia, exposición no se que, que hubo en el Senado de la República creo en 2008 (según la fecha) en el cual participaron (de los que conozco) León Felipe, el Senador Francisco Javier Castellón Fonseca, actual (no sé si en ese momento lo era) Presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República y del que ya les he hablado en varias ocasiones y Jaime Campos, representante de la AMPROFON (Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas), aquí les dejo el vídeo:

El asunto es, como escucharon de viva voz del representante de la AMPROFON, que podemos descargar legalmente música y videos, simple y sencillamente argumentando que es con fines educativos y también siempre y cuando que no lucremos con ellos.

En este blog he hablado largo y tendido sobre los temas de la piratería, derechos de autor, propiedad intelectual, etc. pero si algo siempre he defendido es la libre circulación de los contenidos, siempre y cuando no se lucre con ellos, porque ahí sí estamos hablando de violaciones y no sólo a códigos penales, sino directamente a los autores de las obras, pues te estás beneficiando con algo que no te pertenece.

Es decir, la rama de la mal llamada “piratería” que lucra con los contenidos, esa si se puede perseguir, sin embargo si un usuario normal, baja, distribuye  y en general circula conocimiento esto no debería ser visto o tipificado como delito y con el argumento del señor de la AMPROFON esto se confirma.

Por cierto el señor al principio da unas cifras que según yo desde el número, suenan medio inventadas, a mí me sonaron como una especie de “mil ochomil” jeje) y al respecto no puede (o más bien) no debería existir ningún estudio que hable sobre cuántas canciones se bajan a día/año/mes en México o en el mundo, digo que no se puede porque es imposible medir con exactitud el número y segundo digo que no deben, porque al sacar estos datos, irremediablemente tendrían que tener acceso a nuestras computadoras, cosa que sería una violación directa a la privacidad de nuestros datos.

Recuerden que al respecto el software libre nos da garantía de que eso no pase, pues al tener acceso al código fuente y parafraseando al buen Lawrence Lessig, en informática “el código es la ley” por lo que al acceder y conocer el código fuente podemos cortar estas “puertas traseras”.

Sin embargo el software privativo no da esas garantías, por lo que no me sorprendería que dichos datos hayan sido proporcionados (o sacados) sin el permiso de los usuarios que usan SO’s privativos.

Pues bueno, con esto espero que algunos de los “grandes defensores” de los derechos de autor y de la propiedad intelectual y que están en contra de la descarga de archivos (hipócritas, ellos también lo hacen) se den cuenta de que no somos criminales, pues la propia ley (que ellos dicen conocer) nos ampara.

Saludos.