El fin de semana pasado, mientras escuchaba la radio (la verdad no recuerdo qué estación, pues era una de las que escucha mi madre) de repente oí algo que pareció interesarme, iban a hablar de los hackers y su historia.

En ese momento pensé “ahh seguramente otro “experto” que nos va a venir a hablar de que los hackers son la peor amenaza para la seguridad de nuestras computadoras”, pero no, fue todo lo contrario.

La que hablaba era la editora de la revista ¿Cómo ves?, revista de divulgación científica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y mientras contaba sobre los diferentes artículos que venían en la edición de mayo de 2010 de la revista, como les dije, uno me “saltó al oído”.

El artículo en cuestión se llama “Los Hackers: En los límites de lo posible” y quien firma es Ximena Gutiérrez Velázquez, una vez que la editora terminó de hablar del artículo decidí conseguirlo, primero en la página de la revista pero la verdad la página “está rara” porque sí mencionan los artículos que vienen en la revista del mes, pero no se puede acceder a ellos (o al menos eso me pasó a mí), de todos modos, sólo busqué en la página para tener el artículo de manera inmediata, pero sabía que terminaría comprando la revista. Y así fue, la compré en un puesto de revistas que está afuera de mi oficina, así que me fui directo al dichoso artículo.

El artículo es muy bueno e ilustrativo, inicia en 1970 con John Drapper, mejor conocido en los círculos de los hackers como “Captain Crunch”, por que descubrió que un tono de 2600 hertz permitía manipular algunas opciones especiales del sistema telefónico de Estados Unidos, curiosamente ese tono se alcanzaba con un silbato que regalaban las cajas de cereal Cap´n Crunch (de ahí su apodo); el artículo obviamente aborda eventos como la creación del Homebrew Computer Club, la creación de Apple, Microsoft y demás emporios actuales del software; pero lo que más me gustó es que rescató una parte fundamental de la cultura Hacker, misma que hoy en día en medios masivos tratan de destruir confundiéndola o incluso criminalizándola, cuando la comparan o asocian con la piratería, esa parte de la que hablo es la esencia misma de todo Hacker, que es la curiosidad y la voluntad de aprender cosas nuevas y entender cómo funcionan las cosas.

Esta parte es muy importante porque gracias a esa curiosidad hoy podemos hablar de grandes desarrollos tecnológicos, esa voluntad de aprender cosas nuevas, ha hecho que el conocimiento humano progrese y esas ganas de entender cómo funcionan las cosas nos lleva a la perfección o al perfeccionamiento de las mismas.

Por eso cuando se habla de Hackers, no se habla de esas personas aisladas en casa que desde su computadora buscan cometer crímenes digitales, violando la seguridad de nuestras computadoras o robando cuentas millonarias o información valiosa a bancos y entidades gubernamentales; al contrario, cuando hablamos de hackers hablamos de personas que conviven con nosotros, que entienden los problemas de la sociedad y buscan (a través de sus medios) resolver problemas y perfeccionar el conocimiento mediante un avance en la tecnología, los Hackers entonces no son criminales, al contrario, son innovadores y gran parte de los desarrollos tecnológicos con los que ahora vivimos fueron o son aportes directos de Hackers.

Yo creo que con la explicación anterior podríamos darnos cuenta de que todos llevamos (en mayor o menor medida) un Hacker dentro.

Al respecto en el artículo retoman una de las declaraciones de Richard Stallman (padre del movimiento del software libre) sobre los Hackers, en ella, Stallman hace referencia al carácter “juguetón” de todo Hacker y es que sin ese ánimo de querer crear, de querer conocer pero motivado por un espíritu juguetón entonces no se podría entender la dinámica de creación de los Hackers que muchas veces no reciben remuneración alguna pro su trabajo, pero que ellos entienden que no están creando por una remuneración sino por algo superior, algo que algunos podríamos llamar la autosatisfacción y autorrealización.

Esto me lleva irremediablemente a la plática de César Yáñez del pasado 24 de Abril en el marco del Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (FLISOL) en la cual nos hacía referencia a las distintas motivaciones que lo llevan a él (como miembro del grupo de usuarios de Net BSD en México y Hacker amante del software libre) a la creación de conocimiento en sus áreas, que en este caso son las del desarrollo de software libre.

En esa plática nos hablaba de que si bien él ahora recibe remuneración económica por su trabajo, no siempre fue así y que aún así hoy, entiende que lo que él desarrolla le produce una satisfacción personal mayor que la económica y que es difícil de explicar pero que sólo entiende como un bien que le hace a su comunidad.

Pero bueno regresemos al artículo, hay dos cosas que no me gustaron, la primera y más importante, que aún en gente que se ve que investigó sobre el tema, sigue existiendo la confusión entre software libre y software gratuito, voy a citar una péquela parte del texto, está en el penúltimo párrafo del artículo, justo al inicio:

“Hay quienes afirman que la palabra Hacker va más allá de las computadoras. Richard Stallman, principal promotor del movimiento del software libre o gratuito…”

Una vez más insisto, la traducción de “free” al español, en efecto, tiene dos acepciones, pero a la que se refiere es a la de libertad, no gratuidad, el mismo Stallman (quien por cierto habla muy bien español), nos lo explica con la frase “Free as in Freedom”. Ninguna de las 4 libertades (en las que se basa el movimiento del software libre) hace referencia a la gratuidad e incluso en el Manifiesto GNU (Uno de los documentos fundacionales del movimiento, ya que con él, podemos hablar del origen del proyecto GNU), Stallman le dedica un buen apartado a cómo se debe remunerar a un Hacker, por último, en la práctica hay muestras claras de que el software libre puede ser igual o incluso más lucrativo que el software privativo o cerrado (por sus costes de producción menores y calidad superior, producto de las constantes revisiones del programa por la comunidad).

Nota: Tanto el Manifiesto GNU, como el Libro “La catedral y el Bazar” (libro en el que Eric Raymond explica un poco más a detalle, cómo es el modelo de producción/distribución de software libre, comparándolo con el del software privativo y cómo el primero puede tener mejor calidad y menor costo) los pueden encontrar para su descarga LIBRE Y GRATUITA (son cosas diferentes) desde mi página de Documentos.

La otra cosa que no me gustó (pero debo reconocer que no sabía de la existencia de la misma), es la “clasificación” de Hackers de acuerdo a la benevolencia o malevolencia de su actividad, en el artículo se habla de Hackers de sombrero blanco, gris y negro, la escala de colores obviamente está determinada por el binomio bondad-maldad de sus actos.

Digo que no me gusta, porque para mí el concepto que define tanto a los de “sombrero gris” como a los de “sombrero negro” es el Cracker, este término proviene del inglés crack que podría traducirse como romper y es que los crackers han coludido y confundido la definición de Hacker, a saberse los Crackers son esos personajes que nos ponen en las películas (expertos en informática capaces de violar la seguridad del FBI, la CIA, NSA o la agencia gubernamental que esté de moda en Hollywood y que persiguen intereses particulares, generalmente maletines “forrados” de billetes verdes).

La realidad es que sí existen los crackers y por su actividad malévola desvirtúan el concepto de Hacker que podría ser entendido como la contraparte, bueno, espero que con esta entrada hayan quedado aclaradas algunas dudas que tenían sobre el tema.

Por último les recomiendo comprar la revista ¿Cómo ves?, en lo personal voy a comprar los siguientes números porque traen otros artículos bastante interesantes (me gustó uno en especial que habla sobre “el club del uranio” refiriéndose a los intentos de los nazis en la segunda guerra mundial por crear una bomba atómica y las implicaciones que esto hubiera tenido a nivel mundial), aparte la revista cumple con la función de divulgar la ciencia (sobre todo estudios desarrollados en la UNAM) de una manera bastante amigable para todo lector, por lo que la recomiendo ampliamente; en estos días voy a tratar de contactar a Ximena Gutiérrez Velázquez (la autora del artículo de los hackers) para decirle mis impresiones sobre el texto, pero sobre todo para pedirle permiso de publicar el artículo completo en la página de Documentos, espero que me de permiso.

Saludos.

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comentarios
  1. Florsie dice:

    Mucha gente gusta de echarle la culpa del phishing/clonado/idioteces que pasan con sus cosas o cuentas online a los haxxors, cuando en realidad muchas veces son lammers corrientes y mugres. Si no fuera por los haxxors convertidos al sombrero blanco o los sombrero negro que han dejado una marca, no tendríamos muchas cosas. A que cosas me refiero? A la encriptación, la seguridad en linea, los servidores robustos, los servicios online eficientes…

    Si contactas a la autora, dale las gracias de mi parte por no confundir a los haxxors de verdad con los lammers vulgares y corrientes.

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